Marrakech, con un millón y medio de habitantes, es una de las ciudades más importantes de Marruecos. Tiene un rico patrimonio cultural y junto con Fez, Meknes y Rabat es una de las cuatro ciudades imperiales del país, siendo el principal destino turístico del país con millones de turistas cada año.
Perdeos por su zoco, el más grande del país, y recorred la animada plaza Jemaa el-Fna, para empaparos de la esencia y las costumbres marroquíes. La vida cotidiana en la medina fluye al ritmo frenético de las motos, los carros y la gente, y vuestros sentidos se deleitarán con los aromas, colores y sabores que inundan el ambiente. Podréis degustar la sabrosa gastronomía marroquí en cualquiera de sus restaurantes y entrenar vuestras dotes de regateo con los vendedores de los puestos que llenan las callejuelas.
Además de disfrutar de su ambiente vibrante, la ciudad es un excelente punto de partida para hacer rutas por carretera atravesando el Atlas y surcando los desiertos de Merzouga y Ouzina, disfrutando del contraste entre los pueblos y kasbahs de adobe y los valles verdes y fértiles, y descubriendo rincones impresionantes como las gargantas del Todra, el palmeral del Valle del Draa y la garganta del Dadès.
Nosotros hicimos una ruta de 7 días por Marruecos desde Marrakech al desierto en abril de 2024 (con la agencia de viaje de nuestra amiga Yolanda, LoViajo).
En esta entrada os dejamos los datos prácticos para organizar un viaje a Marrakech, una de las ciudades más visitadas de Marruecos.

Los ciudadanos españoles no necesitan visado para entrar en Marruecos, solo se exige el pasaporte en vigor con una validez mínima de 6 meses.
La estancia máxima legal permitida para turistas es de 6 meses al año y no más de 3 meses en cada período de 6 meses.
Hay que rellenar un formulario de inmigración nada más llegar al aeropuerto (llevad un bolígrafo, parecerá una tontería, pero solo hay un par de ellos en las mesas y se forman largas colas porque nadie tiene).
En la aduana, el trámite es rápido. Simplemente preguntan dónde os alojáis, la profesión y os toman fotografías.

Lo recomendable es cambiar divisa y llevar suficiente dinero en efectivo. Hay cajeros en toda la ciudad, sobre todo cerca de las zonas más turísticas (cobran una comisión de 350 dirhams, unos 3,5€). También encontraréis casas de cambio en el aeropuerto, en la ciudad y en los hoteles. Una de las que ofrece mejor cambio es la que se encuentra en la Place Jemaa el-Fna, junto al Café Restaurant Argana (tenéis la ubicación aquí).
Si os quedáis sin efectivo, en muchos sitios aceptan euros, pero no os confiéis.
Nosotros aconsejamos cambiar la moneda en la web de Ria o en sus oficinas antes del viaje (siempre que el país lo permita). Suelen tener buen cambio.
El uso de la tarjeta de crédito no está muy extendido en Marrakech, no suelen aceptarlas en la mayoría de restaurantes más tradicionales ni en los pequeños negocios; sí suele aceptarse en los hoteles, riads y restaurantes grandes.
En Marruecos hay mucha costumbre de regatear, no demostréis demasiado interés por el producto y empezad ofreciendo poco más de la mitad del precio (aunque a nosotros no se nos da bien, sobre todo cuando ya nos ofrecen precios muy bajos de inicio). Importante, aunque les guste el juego del regateo es que no empecéis a hacerlo si realmente no estáis interesados en comprar o se enfadarán.
En Marrakech los vendedores son un poco más insistentes que en otras ciudades como Fez, al menos así lo percibimos nosotros.
Aunque no es obligatorio, es recomendable dejar propina, en torno al 10%.
Aunque cualquier época es buena para viajar a Marrakech, tened en cuenta que la ciudad tiene un clima subtropical semidesértico, lo que se traduce en inviernos templados pero veranos muy calurosos y secos. La temporada alta coincide con la primavera (marzo-mayo) y el otoño (septiembre-noviembre), meses perfectos para disfrutar del clima, pero con precios más altos. El verano y el invierno son temporada baja, con buenas ofertas en vuelos y alojamientos, aunque con temperaturas más extremas.
La ciudad de Marrakech, sobre todo si os centráis en la medina y sus zocos, se puede visitar fácilmente en dos días. Lo ideal es que hagáis una ruta por el país de aproximadamente 7 días tomando Marrakech como punto de partida y disfrutar de las dunas y los atardeceres en los desiertos de Merzouga y Ouzina, descubrir las Gargantas del Todra y el Dadès en el Alto Atlas, visitar la famosa fortaleza «cinematográfica» de Aït Ben Haddou, dormir en un castillo árabe en N´Kob, el pueblo de las 45 kasbahs; o recorrer los 100 kilómetros de palmeral en el valle del Draa.
Si aún disponéis de más días, podréis conocer otras ciudades como Rabat, Casablanca, Essaouira, Agadir o Fez (aquí os dejamos nuestro viaje de 4 días a Fez).

Para disponer de conexión de datos en Marruecos, lo ideal es comprar una tarjeta eSIM de Holafly, se solicita online, se recibe vía email y se activa escaneando un código QR sin cambiar la SIM propia, manteniendo el número de teléfono en WhatsApp, disfrutando de la mejor conexión en el país, evitando pagos desorbitados con el roaming y olvidándose de buscar redes wifi.

Los idiomas oficiales son el árabe, el francés y la lengua bereber (veréis carteles y señales en los tres idiomas).
Muchos vendedores y camareros se defienden un poco con el español y algunos chapurrean inglés, pero como siempre decimos, es mejor aprender algunas palabras y expresiones de cortesía en el idioma local:
Es imprescindible tener un seguro de viaje con buenas coberturas y más cuando se viaja a países en los que acudir al médico en clínicas privadas puede ser bastante caro, como el caso de Marruecos.
Nosotros siempre lo contratamos con IATI Seguros, ofrecen muy buenos precios y amplias coberturas en distintas modalidades de seguros de viaje internacional. Con nuestro enlace tendréis un 5% de descuento en vuestro seguro IATI.
En Marruecos los enchufes son de 220 voltios con doble clavija redonda, compatibles con los de España.
Nuestro consejo es que llevéis también regletas para poder conectar varios dispositivos a la vez.
Las condiciones sanitarias en Marruecos son simplemente correctas, con clínicas privadas en las grandes ciudades cuyos profesionales se han formado normalmente en España y Francia, pero en las zonas rurales las instalaciones y servicios son de un nivel más bajo, con escasos recursos sanitarios.
No hay ninguna vacuna obligatoria para viajar a Marruecos pero se recomiendan la de la hepatitis A y la tuberculosis (si tenéis dudas lo mejor es pedir cita en el Centro Internacional de Vacunación con bastante antelación).
No bebáis nunca agua del grifo, siempre embotellada (sobre todo fuera de las ciudades) y no toméis frutas y verduras crudas para evitar la temida diarrea del viajero.
Comed siempre en lugares donde haya mucho movimiento de gente (habrá más rotación de comida y menos riesgo de proliferación de bacterias).
1. No beber nunca agua del grifo, siempre agua mineral embotellada, y no toméis frutas y verduras crudas.
2. Recordad que los musulmanes no pueden beber alcohol y los restaurantes no ofrecen bebidas alcohólicas (solo algunos hoteles o restaurantes más lujosos tienen licencia para ello).
3. Contratad siempre guías oficiales, nunca os fiéis de los falsos guías turísticos que os asalten por las calles.
4. Tampoco os fiéis de aquellos que os digan que tal monumento o calle está cerrada, puede que se quieran sacar una propina guiándoos por el camino más largo.

La oferta de alojamiento en Marrakech es muy amplia. Os aconsejamos alojaros en un riad (una casa tradicional de estilo árabe con patio interior central y terraza con azotea) dentro de la Medina, que esté ubicado relativamente cerca de la plaza Jemaa el-Fna, donde hay mucho ambiente tanto de día como de noche.
Nosotros siempre miramos los alojamientos en booking.com (tienen una gran selección de hoteles, a buenos precios, muchos con cancelación gratuita) y comparamos con las webs de los hoteles por si hay mejores precios.
La gastronomía de Marruecos es, para nosotros, una de las más sabrosas, además sus sabores son muy reconocibles porque emplean productos muy mediterráneos. Cualquier restaurante, desde los más turísticos a los más tradicionales, suelen ofrecer platos muy ricos y más o menos económicos, es difícil tener una mala experiencia. La mayor oferta la encontraréis en las inmediaciones de la concurrida plaza Jemaa el-Fna.
No dejéis de probar platos como la sopa harira, el tajín, el cous cous, la ensalada marroquí, el kefta, el zaalouk, la pastilla (pastela) y los dulces marroquíes con té de menta.
Lo mejor para conocer Marrakech es ir caminando, además, en la medina las callejuelas son estrechas y solo pueden pasar carros, motos y bicicletas. Para las zonas más modernas se puede ir en petit taxi aunque también es una opción ir a pie, las distancias son bastante llevaderas y se conocen otras zonas de la ciudad; los Grand taxi se reservan para llegar al aeropuerto o a otras ciudades próximas. Aunque si vais a hacer una ruta por el país hasta el desierto, lo mejor es contratar una agencia que lo organice todo, incluso los traslados desde y al aeropuerto.
Os dejamos varias entradas con más información sobre:
Os dejamos un mapa con los principales puntos de interés, además, en la entrada Qué ver y hacer en Marrakech tenéis mucha más información.
17 de noviembre de 2025