Marrakech es una ciudad perfecta para hacer una escapada de un fin de semana o como punto de partida en una ruta por Marruecos y el desierto. Hay una amplia oferta de alojamientos a muy buen precio. Lo ideal es alojarse en la medina o alrededores para poder acceder rápidamente a ella sin perder mucho tiempo en los desplazamientos y aprovechar al máximo todo lo que ver y hacer en Marrakech.
En esta entrada os dejamos algunos consejos y recomendaciones sobre las mejores zonas donde dormir en Marrakech (y nuestros alojamientos en la ruta que hicimos durante 7 días por Marruecos)
Consejos previos
1. Nosotros casi siempre reservamos en booking.com, hay un gran número de hoteles, a buenos precios, y muchos con cancelación gratuita.
2. Como siempre os decimos, intentad reservad con mucho tiempo de antelación, sobre todo en temporada alta, encontraréis mejores precios y más disponibilidad.
3. Os aconsejamos reservar dentro de la medina cerca de la Plaza Jemaa el-Fna.
4. Informaos antes de si vuestro alojamiento acepta pago con tarjetas y pago en euros.

Las mejores zonas para dormir en Marrakech
Medina
Lo ideal es alojarse en el casco antiguo, dentro de la Medina, y sobre todo, en las proximidades de la Plaza Jemaa el-Fna, donde hay mucho ambiente tanto de día como de noche, muchos restaurantes y tiendas. Lo más recomendable es hacerlo en un riad, una casa tradicional de estilo árabe con patio interior central y terraza con azotea.
Ville Nouvelle
Si buscáis hoteles más modernos y occidentales, la mejor zona es la Ville Nouvelle, pero necesitaréis caminar mucho o transporte todos los días para ir a la medina. Es un barrio de estilo europeo, con calles amplias, tiendas y restaurantes internacionales y locales de ocio, nada que ver con la medina.
Nuestros alojamientos en Marrakech
Para la llegada a Marrakech, elegimos el Riad Marana. Un alojamiento pequeño pero con una ubicación perfecta, muy cerca de la plaza Jemaa el-Fna, en un callejón tranquilo y de fácil acceso. El personal es muy amable y ofrece desayuno marroquí muy completo y conexión wifi gratuita. Desde la terraza las vistas a la medina son impresionantes a cualquier hora del día. Las habitaciones son cómodas, con aire acondicionado y baño completo con amenities y secador de pelo.
Después del road trip por el país, volvimos a Marrakech y nos alojamos en el Riad Dar Silsila. Un poco más alejado de la plaza, pero con fácil entrada desde la avenida de la mezquita Kutubía. En el patio central hay una pequeña piscina para refrescarse, además de una azotea enorme con vistas, perfecta para cenar si compráis comida para llevar. Las habitaciones son muy espaciosas y muy bien cuidadas. El personal también es muy amable y los desayunos son muy completos.
Nuestros alojamientos en Marruecos
- Hotel Ourti Dades. Nuestra primera parada de la ruta por Marruecos fue el valle del Dades. Nos alojamos en este pequeño hotel con habitaciones amplias, baño completo, balcón con vistas al precioso valle del Dades y con servicio de desayuno y cena muy rico. Desde la azotea, las vistas a la zona de huertos del valle al amanecer o al atardecer son preciosas. También es una buena opción en la zona el hotel Maison d`Hôte Argana.
- Sahara Desert Luxury Camp. La siguiente parada fue el desierto de Merzouga. Este campamento ofrece haimas normales y de lujo a los pies de las dunas. Sin duda, una buena elección para alojarse, ver atardecer en el desierto, dormir bajo el cielo estrellado y despertarse rodeado de las arena del Sáhara fue una de las experiencias más gratificantes de nuestra ruta por Marruecos.
- Porte de Sahara. Hassan y Mustapha regentan este alojamiento en el desierto de Ouzina, tercera parada y uno de los descubrimientos del viaje, menos conocido que el de Merzouga, menos explotado y más auténtico. El edificio, a modo de kasbah, está hecho de adobe y tiene un patio central y una piscina en la azotea, además de ofrecer comida casera (nosotros tuvimos la suerte de aprender a hacer algún plato con el joven cocinero).
- Kasbah Baha Baha. Otro de los descubrimientos del viaje fue el precioso pueblo del oasis y de las 45 kasbah, Nkob, y lo mejor fue dormir en uno de estos castillos de adobe, con unas vistas impresionantes desde la azotea a todo el pueblo y el valle de palmeras, una enorme piscina, y una comida exquisita, un remanso de paz indispensable en una ruta por Marruecos.






































