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Creta no entraba en nuestros planes inicialmente, pero unos amigos iban de vacaciones a la isla en las mismas fechas, así que cuadramos el itinerario para pasar los últimos 4 días del viaje con ellos y volver a España desde allí. No nos lo esperábamos y nos sorprendió muchísimo: la gente y la comida (que ya venía siendo espectacular en el resto del viaje a Grecia, pero aquí se llevaba la palma); el contraste de paisajes mucho más verdes que en el resto de islas; las playas de arena blanca y rosa y sus aguas turquesas… Solo exploramos la parte occidental y no nos dio tiempo a ver todo lo que queríamos (las distancias son largas y los cretenses conducen de una manera peculiar). Nos quedamos con ganas de pasar una temporada más larga y aún tenemos pendiente volver para disfrutar al máximo de la isla.

En esta entrada os dejamos nuestros imprescindibles que ver y hacer en Creta y un mapa de localización.

Para terminar de organizar vuestro recorrido, leed todos los datos prácticos en nuestra guía de Grecia.

1· Darse un baño en la playa rosa de Elafonisi

Playa de Elafonisi

Si estáis pensando en viajar en verano a paradisíacas playas de arena blanca y aguas cristalinas, no tenéis que ir muy lejos y acabar en el masificado Caribe, en Creta encontraréis una de las playas más bonitas y sorprendentes del Mediterráneo, la playa de Elafonisi. Una lengua de tierra unida a un islote lleno de dunas cubiertas de diente de león y matorrales, rodeada de lagunas turquesas y una sorprendente arena de color rosa fruto del desgaste de millones de pequeñísimas conchas que llenan el fondo y se mezclan con la arena.

Se accede por una carretera de tierra y tiene varias zonas de aparcamiento, pero madrugad en temporada alta porque se llena enseguida.

Playa de Elafonisi

Haced turismo responsable y no os llevéis parte de esa arena como recuerdo. Hay carteles informando de ello, pero vimos como la gente llenaba botellas y frascos de cristal con esa arena, haciendo que la playa pierda aquello que la hace especial.

2· Ver atardecer en la playa de Falasarna

Atardecer en Falasarna

En la costa oeste, se encuentra otra de las playas más famosas de Creta, pero por suerte menos concurrida. Dispone de todo tipo de servicios con restaurantes, chiringuitos y hamacas con sombrillas para alquilar, además el acceso en coche es muy cómodo y el aparcamiento es gratuito.

Las aguas turquesas bañan los 3 kilómetros de arena dorada de la playa. El único inconveniente es el viento (bastante común en esta zona), cuando sopla puede provocar oleaje intenso perfecto para los amantes del surf. El atardecer desde allí es espectacular, sobre todo si estáis relajados en una tumbona con una cerveza en la mano.

Si vais desde Elafonisi a Falasarna, atravesaréis parajes preciosos pero id con cuidado porque hay muchos tramos de carretera de montaña.

Podéis aprovechar para comer en Kosmos Fish Tavern, en una terraza con buenas vistas y unos platos de pescado riquísimos.

3· Disfrutar en la playa de Balos

Balos es otra de las playas más conocidas y espectaculares de la isla. Situada en el extremo noroeste de Creta, dentro del Parque Natural de la península de Gramvousa. La carretera de acceso es bastante complicada, más bien es un camino de cabras (literalmente, veréis un montón de ellas durante el trayecto). Son sólo 7-8 kilómetros desde el final de la carretera asfaltada (en el Hotel Balos Beach), pero se pueden tardar fácilmente 45 minutos o una hora ya que hay que conducir muy despacio por la cantidad de baches, piedras y gravilla suelta. El trayecto es entretenido, se hace un poco largo, pero la recompensa final merece la pena.

Hay que pagar 1 euro por persona para entrar al parque natural en la caseta de acceso. Tras dejar el coche en el aparcamiento, espera una caminata de unos 20 minutos bajando por la ladera hasta la playa (que luego habrá que subir, no olvidéis el protector solar, una gorra, agua y algo de comida). Ya desde arriba la imagen es sorprendente, el islote Tigáni unido a tierra por una lengua de arena blanca en la que se forma una gran laguna azul turquesa. Esta es nuestra playa preferida.

Os recomendamos madrugar mucho por dos motivos: uno, porque el aparcamiento es limitado y se llena enseguida (os tocará aparcar en fila a lo largo del camino y tendréis que andar un rato más); y dos, para evitar la hora de llegada de los barcos y ferrys masificados que hacen excursiones a la playa.

No olvidéis la gorra, el protector solar, un buen calzado de senderismo, aguas y comida (aunque hay un chiringuito donde podréis tomar algún snack).

Tened en cuenta que los seguros de coche de alquiler no cubren ningún daño si circuláis por esta carretera, id muy despacio y esquivad los baches.

Balos Beach, Creta
Cabras en el camino a Balos Beach

4· Pasear por el puerto veneciano de Chania

Terrazas en el puerto de Chania

Chania es la segunda ciudad más importante de Creta, detrás de su capital, Heraklion. A lo largo de su historia la han habitado distintas culturas y todas han dejado huella convirtiéndola en una de las ciudades más bonitas de la isla.

Lo ideal es recorrer las callejuelas del casco antiguo, localizado en torno al puerto veneciano de la ciudad, del S.XVI. En él conviven las fortificaciones, arsenales y murallas venecianas junto con mezquitas e iglesias de estilo bizantino.

El ambiente de esta zona es muy animado, sobre todo al atardecer. Las casas coloridas que rodean el puerto albergan multitud de tiendas de artesanía, cafeterías y restaurantes con terrazas, ideales para comer o cenar.

Os recomendamos cenar en un restaurante del puerto de Chania. Nosotros elegimos Salis, el atún ahumado al momento y la taramosalata merecen mucho la pena.

Puerto veneciano de Chania

5· Ver atardecer desde el faro de Chania

Atardecer en el faro de Chania

Paseando por el puerto, os llamará la atención la figura vigilante del gran faro veneciano, con sus 21 metros de altura. Construido en el S.XVI sobre la roca, es uno de los más antiguos del mundo que se conservan a día de hoy, aunque actualmente ya no está en funcionamiento.

Recorred las fortificaciones del dique hasta llegar a sus pies, además de tener una panorámica completa del puerto de Chania, podréis disfrutar de un bonito atardecer antes de ir a cenar.

6· Hacer senderismo por la garganta de Samaria

La Garganta de Samaria o Gran Garganta, es uno de los parajes naturales más bellos de Creta. Con sus 13 kilómetros de longitud (16 contando hasta el final del sendero), es la garganta más larga de toda Europa, llegando a tener una anchura de tan sólo 3 metros en su parte más estrecha (llamada «Puertas de Hierro»).

Es una de las rutas más conocidas y está muy bien señalizada. El horario de apertura es de 7:00 a 16:00 de mayo a octubre. El sendero parte de Xylóskalo a 1230 metros de altitud, donde se paga una entrada de 5€, y finaliza en Agia Roumeli, un pueblo costero sólo accesible por mar. La duración media es de 6 horas y la complejidad es baja, además siempre se camina cuesta abajo. No olvidéis llevar un buen calzado de montaña, protector solar, gorra o sombrero, comida y agua, aunque durante el recorrido hay fuentes y lugares para poder refrescarse.

Cómo ir a la Garganta de Samaria

  • En coche: Se puede aparcar junto a la entrada del parque. Tras el descenso, hay que coger un ferry en Agia Roumeli hasta el pueblo de Sougia (50 minutos de duración, billete de ida 11€) y desde aquí en autobús público hacia Omalos, que lleva al aparcamiento (billete 5,30€). Informaos bien de los horarios de ferry y los horarios de autobuses.
  • En transporte público desde Chania: hay autobuses públicos que llevan desde Chania a Omalos parando en Xylóskalo. Una vez hecho el recorrido, de nuevo hay que coger un ferry en Agia Roumeli hasta Chora Sfakion o Sougia (billete 11€) y desde aquí de nuevo en autobús hasta Chania (billete de bus ida y vuelta 16€).
  • Contratar una excursión de un día a Samaria: es la forma más cara pero la más cómoda para ir, no hay que estar pendiente de horarios de barcos y autobuses.

7· Visitar el palacio de Knossos

Knossos es el mayor yacimiento arqueológico de Creta, cuna de la cultura minoica. Está situado a unos 5 km al sureste de la actual Heraclión y su construcción se remonta al 2000-1900 a. C., aunque tuvo que ser reconstruido en torno al 1700 a. C. Con una superficie de 22.000 metros cuadrados y 1500 habitaciones alrededor de un patio central, sirvió de residencia a los reyes.

Destacan sus muros decorados con pinturas, sobre todo el «salón del trono» en el ala oeste, donde un fresco con dos grifos flanquean el asiento de piedra; el «pórtico del norte» con columnas rojas y el mural de un toro furioso; el «megaron de la reina» en el ala este, con dos frescos con delfines y una danzarina; y el «fresco de la taurocatapsia» en la planta superior del muro oriental, donde un acróbata salta sobre un toro rodeado de otras dos mujeres acróbatas.

Palacio de Knossos

  • Horario: de noviembre a marzo de 8:30 a 17:00, de abril a agosto de 8:00 a 20:00, en septiembre de 8:00 a 19:00-19:30 y en octubre de 8:00 a 18:00-18:30.
  • Entrada: 15€
  • Cómo llegar: Bus Nº2 «Knossos» desde Heraklion

Mapa de qué ver y hacer en Creta

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Somos Antonio y Rafa, y cómo a vosotros, nos encanta viajar. Nos hemos decidido a escribirlo aquí para tener ese recuerdo de forma accesible, y para poder facilitar nuestra información a los amigos que nos piden consejo. Esperamos que disfrutéis leyendo el blog como nosotros lo hacemos al escribirlo.

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