Todos conocemos a la ciudad de Nueva York como «La Gran Manzana», parece ser que su origen se remonta a las carreras de caballos en los años 20, donde los premios más grandes y prestigiosos eran las «grandes manzanas», luego el término fue adoptado por los músicos de jazz, para ellos «manzana» era sinónimo de ciudad y Nueva York era la ciudad más grande para triunfar. Y finalmente en los 70 hubo una campaña turística que popularizó el apodo para promocionar la ciudad, y que se ha mantenido hasta nuestros días.
En esta entrada os contamos más peculiaridades y curiosidades de la ciudad de Nueva York y también os dejamos unos consejos clave y recomendaciones, aunque tenéis toda la información para preparar el viaje en nuestra guía completa de Nueva York.
Antes de viajar
- No olvidéis solicitar el ESTA en la web oficial de la oficina de inmigración o en su APP, nunca en otros enlaces. No caigáis en la trampa y evitad otras web que pueden ser fraudulentas y cobrar comisiones ilegales.
- Lo mejor es cambiar la moneda en la web de Ria o en sus oficinas antes del viaje, tienen el mejor tipo de cambio.
- Llevad tarjetas gratuitas sin comisiones, nosotros usamos Revolut.
- Es más que recomendable contratar un seguro de viajes para viajar a Estados Unidos. Nosotros siempre contratamos el Seguro Estrella de IATI, ofrecen muy buenos precios y amplias coberturas en Estados Unidos. Además, con nuestro enlace tendéis un 5% de descuento en vuestro seguro IATI Estrella.
- No es necesaria ninguna vacunación especial.
- Podéis comprar una eSIM de Holafly para viajar a EEUU (se recibe vía email y se activa escaneando un código QR sin cambiar la SIM propia).
- Para conducir en Nueva York y Estados Unidos es obligatorio solicitar el permiso de conducir internacional. La tasa es de unos 10€ y se recoge en las oficinas de la DGT, con una validez de un año (algo importante a tener en cuenta, porque hay que renovarlo anualmente). Por nuestra experiencia, os podemos decir que aceptan sin problemas el carné de España, pero el agente puede exigir el internacional y multar si no lo lleváis encima.
- No olvidéis descargar la aplicación de OMNY para activarla al llegar a la ciudad y poder hacer uso de este sistema en la red de transporte urbano (os contamos más en la entrada cómo moverse en Nueva York).
Reservas anticipadas
- Si queréis disfrutar de un espectáculo, no olvidéis comprar la entrada a un musical en Broadway con antelación. Existen algunos trucos para conseguirlas más baratas pero una vez que estéis en la ciudad:
- Podéis comprar entradas de Broadway más económicas madrugando mucho y comprando las últimas butacas libres del día en las taquillas de TKTS, situadas bajo las escaleras del centro de Times Square.
- También podéis entrar en la app TodayTix, donde hay descuentos y loterías diarias para conseguir entradas más económicas.
- En la web Broadticket puede haber alguna oferta o entradas baratas de última hora.
- Si queréis hacer un viaje por la Costa Este o hacer un recorrido por ciudades cercanas a Nueva York (Atlantic City, Philadelphia, Boston), necesitaréis alquilar un vehículo para tener libertad. Nosotros en EEUU hacemos la reserva del coche con Dollar.
- Reservad el hotel con antelación en booking.com para conseguir mejores precios y cancelación gratuita.
Aunque en general, el centro de Manhattan es bastante seguro, evitad zonas alejadas de puntos turísticos, nosotros os recomendamos dormir en las proximidades de Times Square o en la zona de NoMad en Chelsea (os lo contamos todo en dónde dormir en Nueva York).
- Es recomendable adquirir un pase turístico para ahorrar en la entrada a las atracciones, sobre todo si es la primera vez que visitáis NYC. Tenemos una entrada con toda la información sobre los mejores pases turísticos de Nueva York.
Aunque compréis estos pases, es importante reservar la hora de acceso a ciertas atracciones (consultad la información de cada una de ellas). Si no adquirís las tarjetas turísticas, no olvidéis programar vuestras visitas a los principales puntos de interés para no quedaros sin entrada, sobre todo la subida a los principales miradores (Top of The Rock, Empire State Building, SUMMIT, The Edge).

Imprescindibles en la maleta
- Se necesitan adaptadores para los enchufes y nuestro consejo es que llevéis regletas para poder conectar varios dispositivos a la vez con un único adaptador.
- El clima en Nueva York es muy cambiante, con estaciones muy marcadas. Mucho frío, heladas y nevadas en invierno, en esta época llevad ropa de abrigo, prendas interiores térmicas, gorro, guantes, bufanda, etc. En verano el calor puede ser muy bochornoso, no olvidéis la gorra, las gafas de sol y el protector solar. Lo ideal es que vayáis en primavera y otoño, con temperaturas más suaves.
- Llevad calzado cómodo y preparaos para patear la ciudad, en Manhattan las calles son bastante planas, pero las distancias son muy largas (salvo que os mováis mucho con el metro).
- Es útil llevar un botiquín con lo esencial para hacer curas de primeros auxilios (tiritas, vendas, apósitos, suero fisiológico, antiséptico) y medicamentos básicos (antibióticos, antiinflamatorios, analgésicos, antihistamínicos, corticoides en crema). En EEUU se pueden comprar analgésicos a dosis bajas y antihistamínicos sin receta médica.
Os dejamos una entrada con todos los imprescindibles en nuestra maleta para cualquier viaje.

Curiosidades de Nueva York
- La ciudad de Nueva York fue fundada en 1624 por colonos holandeses con el nombre original de Nueva Ámsterdam . El gobernador holandés Peter Minuit compró formalmente la isla de Manhattan a la tribu india local por baratijas valoradas en unos 24 o 25 dólares de la época. En 1664 los ingleses tomaron el control de la ciudad y la rebautizaron como Nueva York en honor al duque de York.
- Es una de las ciudades más cosmopolitas del mundo, más de un tercio de sus habitantes han nacido fuera de EEUU, con la gran diversidad lingüística que eso conlleva, en sus calles se pueden oír más de 800 idiomas distintos.
- ¿Sabíais que la Estatua de la Libertad fue diseñada por Gustave Eiffel? Fue un regalo de Francia en 1886 para conmemorar el centenario de la independencia estadounidense y celebrar la alianza entre los dos países. Se envió en un buque dividida en unas 350 piezas de cobre que luego hubo que ensamblar durante meses. Inicialmente funcionó como un faro y era la primera imagen que veían los inmigrantes al llegar a América.

- En muchos tejados y azoteas de edificios veréis los característicos depósitos de agua de madera (cedro, secuoya o ciprés). Se instalan desde finales del siglo XIX en los edificios de más de seis plantas y tienen una capacidad de varias decenas de miles de litros. El agua es subida a través de bombas de presión y luego se reparte a los diferentes pisos por gravedad. De esta manera se evitan problemas de suministro a los pisos superiores.
- ¿De dónde sale el misterioso «humo blanco y caliente» de Nueva York? Veréis alcantarillas y rendijas por los que sale este humo desde el suelo. No es más que vapor de agua que se escapa de un complejo sistema subterráneo de calefacción urbana operado por la empresa Con Edison. Es la red más grande del mundo, con unos 170 km de tuberías instaladas hace más de 130 años que sirven a rascacielos como el Empire State. En muchos puntos colocan los típicos tubos cónicos naranjas y blancos para canalizar el vapor y evitar problemas con los peatones o el tráfico.
- Los edificios de Nueva York suelen tener las típicas escaleras de incendios en el exterior (fire escapes). El origen de estas escaleras se debe a la aprobación de una ley de 1860 tras varios incendios trágicos. Se permitía así una vía de evacuación sencilla y barata a los edificios que desde mediados del siglo XIX se habían ido masificando por la llegada de inmigrantes. En 1968 se prohibió su construcción en edificios nuevos para priorizar escaleras internas protegidas y sistemas antiincendios. Hoy sobreviven miles de ellas como un icono arquitectónico protegido.

- Si os fijáis en muchos edificios de Nueva York, incluso rascacielos altos, veréis que la fachada de la planta baja (parlor floor) tiene una decoración muy elaborada, igual que la de la última planta, con ornamentaciones de estilo Beaux-Arts o Art Deco, mientras que las plantas intermedias son más sobrias y funcionales. Se trataba de una estrategia de diseño donde se concentraba la inversión estética en la parte inferior (a la vista de los peatones, para demostrar la riqueza del propietario) y en la parte superior (para rematar el edificio y que destacara en el horizonte).
- La red de metro de Nueva York es la más grande del mundo, con más de 1.000 kilómetros de vías y fue inaugurada en 1904. Funciona 24 horas al día, los 365 días del año. Cuenta con 27 líneas activas que cubren 472 estaciones, con una flota de más de 6500 vagones de metro (si pusiéramos en línea todos los trenes, alcanzarían una longitud de unos 120 kilómetros).

- A mediados del S.XX se demolieron los kioskos de entrada al metro originales de principio de siglo, salvo dos: el de la 72nd St con Broadway de las líneas 1,2 y 3 en Upper West Side; y el de Bowling Green de las líneas 4 y 5 en Battery Park frente al Toro de Wall Street. Ambas de 1904 con diseño renacentista flamenco.
- ¿Sabíais que hay una estación de metro fantasma bajo City Hall? Cuenta con bóvedas de azulejos del arquitecto español Rafael Guastavino, lámparas de bronce y claraboyas de cristal. Se clausuró en 1945 y se puede entrever si os quedáis discretamente a bordo del tren 6 al final de la línea cuando hace un giro de vuelta de 180º. También podéis verla con una visita guiada si os hacéis miembros del New York Transit Museum y reserváis con antelación.
- Aunque puede parecer que Nueva York es la ciudad con más rascacielos del mundo, la supera Hong Kong. Eso sí, desde muchos de ellos tendréis vistas de escándalo. Os contamos más en los mejores miradores de Nueva York.
- En el barrio de TriBeCa hay un rascacielos sin ventanas, el AT&T Long Lines Building. Fue diseñado para resistir un ataque nuclear, albergando de forma segura equipos críticos de telecomunicaciones de la empresa AT&T.
- Encontraréis otro edificio curioso en Brooklyn Heights, en el 58 de Joralemon St. Aunque parece una casa adosada típica (brownstone), es en realidad una fachada falsa utilizada por la compañía del metro de Nueva York como estación de ventilación y como salida de emergencia para las líneas de metro 4 y 5.
- Los emblemáticos taxis amarillos inundan la ciudad de Nueva York, no siempre han sido de ese color. A principios del siglo XX eran rojos, verdes, blancos o marrones, pero acabaron siendo amarillos por un estudio de la Universidad de Chicago que determinó que ese color era más visible en la distancia. Hay más de 13000 licencias de taxi, pero no son los únicos, comparten el transporte de pasajeros con miles de taxis verdes (los boro taxis, que dan servicio a zonas menos turísticas, el norte de Manhattan, Brooklyn, Bronx, Queens y Staten Island) y otros tantos miles de coches de alquiler (Uber, Lift). ¿Quién no ha soñado con parar un taxi neoyorquino en mitad de la calle al más puro estilo que hemos visto en las películas?

- Y hablando de películas, Nueva York es la segunda ciudad más filmada después de Los Ángeles, suelen rodarse unas 200-300 películas y series todos los años. Por este motivo no es difícil toparse con algún rodaje en mitad de la calle en cualquier de los barrios de la ciudad, veréis carteles señalizando el día y la hora y muchas veces incluso el proyecto de que se trata, aunque suelen emplear códigos si son muy conocidas para evitar aglomeraciones de fans.

- Antes de entrar en cualquier restaurante, debéis saber que en EEUU, y particularmente en Nueva York, hay varias categorías codificadas con letras y otorgadas por el departamento de Sanidad según las condiciones de higiene del establecimiento. La letra A indica que tiene una excelente higiene y cumple todas las normas (id siempre a estos locales); la letra B, cumple las normas con faltas leves; y la letra C indica que no cumple las normas y tiene problemas sanitarios serios (falta de higiene, plagas).
- No olvidéis que en los restaurantes de Estados Unidos es obligatorio dejar entre un 15-22% de propina (tips), según el servicio ofrecido y la amabilidad de los camareros. También debéis tener en cuenta que en los precios de las cartas no vienen reflejados los impuestos (TAX), que se sumarán al precio final de la cuenta. Por estos dos motivos, el coste final subirá más de lo calculado.
- El Manhattanhenge, conocido como Solsticio de Manhattan, es un fenómeno astronómico espectacular que ocurre en Nueva York cuatro días al año (en 2026 será a finales de mayo y a mediados de julio). Al atardecer el sol se alinea completamente con las calles principales de Manhattan iluminándolas de oeste a este, siendo las más populares la 14, la 23, la 34, la 42 y la 57. El punto más concurrido suele ser el paso elevado de Tudor City, con la silueta del edificio Chrysler.

- La famosa Broadway no es solo el distrito de los teatros y musicales, es la calle más larga de Manhattan, con 33 kilómetros, y rompe la típica cuadrícula de calles y avenidas, atravesando la isla en diagonal y continuando hacia el Bronx y el condado de Westchester. Esto hace que forme plazas icónicas cuando se cruza con las avenidas de la ciudad: Lincoln Center con la 9ª, Columbus Circle con la 8ª, Times Square con la 7ª, Herald Square con la 6ª, Madison Square con la 5ª y Union Square con la 4ª.
- Nueva York tiene la mayor comunidad judía del mundo fuera de Israel, con más de un millón de personas, lo que representa cerca del 13% de los habitantes de la ciudad y el 25% de todos los judíos de Estados Unidos. El sector más ultraortodoxo se concentra en Williamsburg y en Borough Park (Brooklyn). En Lower East Side, barrio histórico de inmigración de los primero judios, y en Upper West Side encontramos comunidades más liberales.
- Durante el Shabat (el día de descanso sagrado), la ley judía ortodoxa prohíbe cargar o transportar cualquier objeto fuera del hogar. Pero cuando visitéis el barrio de Williamsburg, veréis un hilo fino uniendo farolas y postes, se llama Eruv. El Eruv convierte zonas de la calle en una especie de «extensión de la casa privada», permitiendo así que la gente pueda empujar cochecitos, llevar bastones o cargar las llaves sin romper las normas religiosas.
- ¿Sabíais que hay varios fragmentos del muro de Berlín repartidos por la ciudad? Los encontraréis en Kowsky Plaza en Battery Park (el más accesible), en el vestíbulo del edificio de oficinas en el 520 Madison Avenue en Midtown, en los jardines de la sede de la ONU, en el Pier 86 junto a la entrada del museo Intrepid, y en el museo de curiosidades Ripley’s Believe It or Not! en Times Square.
- Hace años la ciudad olía a comida por la cantidad de puestos callejeros que hay repartidos por las calles (perritos calientes, pretzels, kebabs…), pero desde que legalizaron la marihuana, el aroma de Nueva York ya no es el mismo.
- La mayoría de los edificios de la ciudad tienen un sótano para almacenaje, donde se encuentran las cocinas o locales «clandestinos», a los que se accede por una trampilla en mitad de la acera. Tened cuidado cuando están abiertas porque aunque pongan conos para señalizarlo (que no siempre ocurre), si no estáis muy atentos mirando al suelo podéis caeros.

- Y acabamos las curiosidades con el famoso Central Park, un enorme parque de 341 hectáreas (4 kilómetros de largo por 800 metros de ancho) construido por el hombre aunque no lo parezca. Para esculpir la roca madre se gastó más pólvora que en la Guerra Civil estadounidense, y se tuvo que importar tierra fértil de Nueva Jersey para que los árboles pudieran crecer.
- Si os fijáis en muchos bancos del parque, hay placas conmemorativas con nombres, que forman parte del programa «Adopt-a-Bench» (Adopta un banco), creado en 1986 para recaudar fondos destinados al mantenimiento del parque. Adoptarlos cuesta desde 10.000 a 25.000$.











































