Top

Travel is not just tourism

Ya sabéis que volvimos encantados después de nuestro recorrido de18 días por Argentina. Nos atraparon la calidez y amabilidad del pueblo argentino que lo comparte todo; su rica y dulce gastronomía, siempre con buenas cantidades de azúcar y dulce de leche, además de la pasta y las pizzas argentinas; la riqueza natural y paisajística, desde la selva de Iguazú hasta los glaciares de la Patagonia andina; y la luz y el ambiente de la ciudad de Buenos Aires, la llamada París de América (aunque a nosotros nos recordó más a Madrid o Valencia).

En esta entrada os contamos muchas peculiaridades y curiosidades de la ciudad de Buenos Aires y de Argentina y también os dejamos unos consejos clave y recomendaciones antes de viajar. Tenéis mucha más información para preparar el viaje en nuestra guía completa de Argentina.

Antes de viajar

  • No olvidéis el pasaporte en vigor y con una validez mínima de 3 meses.
  • Lo mejor es cambiar la moneda en la web de Ria o en sus oficinas antes del viaje, tienen el mejor tipo de cambio. Si lleváis parte en dólares o euros también son bien recibidos en la mayoría de establecimientos.
  • Llevad tarjetas gratuitas sin comisiones, nosotros usamos Revolut.
  • Es más que recomendable contratar un seguro de viajes para viajar a Argentina. Nosotros siempre contratamos el Seguro Estrella de IATI, ofrecen muy buenos precios y amplias coberturas en todo el mundo. Además, con nuestro enlace tendéis un 5% de descuento en vuestro seguro IATI Estrella.
  • No es obligatoria ninguna vacunación especial, pero se recomienda la de la fiebre amarilla si viajáis a la zona norte y las cataratas del Iguazú.
  • Para conducir en Argentina está aceptado el carné de España, pero las agencias de alquiler o la policía pueden exigir el internacional y multar si no lo lleváis encima. Por eso, aunque no sea obligatorio, os recomendamos solicitar el permiso de conducir internacional (la tasa es de unos 10€ y se recoge en las oficinas de la DGT, con una validez de un año).
  • Tened en cuenta que no se puede pagar en efectivo en el transporte público, acordaos de comprar la tarjeta SUBE nada más llegar si vais a hacer mucho uso de él (os contamos más en la entrada cómo moverse en Buenos Aires).

Reservas anticipadas

  • Moveos en avión entre las distintas regiones con la compañía Aerolíneas Argentinas (hay otras de bajo coste más baratas pero menos fiables, con cancelaciones de última hora: Flybondi y JetSMART, lo habíamos leído de otros viajeros y lo pudimos comprobar en nuestro viaje en todos los aeropuertos en los que estuvimos).
  • Lo mejor es alquilar coche en cada región para desplazaros con libertad. No olvidéis reservarlo con antelación para asegurar disponibilidad, sobre todo en temporada alta. Nosotros hicimos el alquiler de coche en El Calafate con Sixt.
  • Reservad el hotel también con antelación en booking.com para conseguir mejores precios y cancelación gratuita.

En Buenos Aires debéis tomar ciertas precauciones a la hora de elegir alojamiento, evitad zonas alejadas de puntos turísticos, nosotros os recomendamos dormir en el microcentro cerca del Obelisco y la avenida Corrientes, pero sobre todo aconsejamos el tranquilo y seguro barrio de Palermo Soho (os lo contamos todo en dónde dormir en Buenos Aires y Argentina).

Aerolíneas Argentinas

La seguridad en Buenos Aires y Argentina

Aunque Argentina es en general un país seguro, sobre todo en las áreas rurales, hay que tomar ciertas precauciones en las ciudades y concretamente en Buenos Aires, donde dependiendo de la zona puede haber más o menos peligrosidad. Lo más importante es utilizar el sentido común y no salirse de las áreas turísticas, no dejar a la vista joyas, relojes o dinero y vigilar bien las pertenencias en todo momento.

La zona del microcentro (Calle Corrientes, Obelisco, Plaza de Mayo) y el barrio de San Telmo están muy concurridas durante el día y no tendréis problemas, pero las calles se vuelven más solitarias y con riesgo de robos cuando cae la noche. Si os alojáis aquí, evitad transitar a ciertas horas de la noche.

Los barrios de Palermo, Recoleta, Retiro, Belgrano y Puerto Madero son muy seguros y tranquilos, aún así cuidado en torno a las estaciones de trenes, en el transporte público o si hay aglomeraciones, donde aprovechan los carteristas (punguistas).

Lo que debéis evitar a toda costa son los asentamientos o barrios chabolistas, las llamadas Villas Miseria, donde suele haber mucha delincuencia y pobreza; y las calles fuera del trazado turístico en Caminito (Boca).

Imprescindibles en la maleta

  • Los enchufes de Argentina son de tipo C (doble clavija redonda como los españoles) o tipo I (doble clavija plana en forma de V invertida), y funcionan a 220V/50Hz. Lo ideal es llevar adaptadores para los enchufes españoles (ya que no se puede garantizar que haya enchufes tipo C) y nuestro consejo es que llevéis regletas para poder conectar varios dispositivos a la vez con un único adaptador.
  • El clima en Argentina es muy variado según la región, desde subtropical húmedo en Iguazú hasta frío subpolar en Ushuaia. Si viajáis por todo el país, tendréis que llevar todo tipo de ropa y complementos en la maleta, desde repelente de mosquitos, ropa ligera, sandalias y bañador para la zona selvática, hasta ropa térmica, abrigos y prendas impermeables y cortavientos para la Patagonia andina y Tierra de Fuego.
  • Llevad calzado cómodo para patear la ciudad de Buenos Aires, y zapatillas de senderismo para las zonas de montaña en la Patogonia.
  • Nunca olvidéis el protector solar, tanto en las ciudades como en la selva y en las zonas de alta montaña.
  • Es útil llevar un botiquín con lo esencial para hacer curas de primeros auxilios (tiritas, vendas, apósitos, suero fisiológico, antiséptico) y medicamentos básicos (antibióticos, antiinflamatorios, analgésicos, antihistamínicos, corticoides en crema).

Os dejamos una entrada con todos los imprescindibles en nuestra maleta para cualquier viaje.

Atardecer en Iguazú desde el Gran Meliá

Curiosidades de Argentina y Buenos Aires

  • Tanto hombres como mujeres se saludan muy afectuosamente con un beso en la mejilla derecha, pero a los europeos, los hombres los saludan con la mano por si se ofenden.
  • Atención a los hispanohablantes (y sobre todo a los españoles) porque aunque hablamos el mismo idioma, la nomenclatura y algunas expresiones son muy diferentes y pueden dar lugar a confusión. Sobre todo no digáis el verbo «coger» (aunque ya están más acostumbrados a escucharnos). El metro es el subte, los autobuses urbanos son colectivos o bondis, el equipaje es la valija, el coche es el auto, el buzo es la sudadera, la remera es una camiseta de manga corta, la campera es una chaqueta o abrigo, la pollera es una falda, las medias son calcetines, el laburo es el trabajo, un quilombo es un lío, un pancho es un perrito caliente, las frutillas son las fresas, el auto es el coche, manejar es conducir, las partidas son las salidas y los arribos, las llegadas…
  • Cuidado al cruzar los pasos de peatones porque en la práctica tiene prioridad siempre el coche (aunque no oficialmente, porque las normas son como en España).
  • Si preguntáis por alguna dirección, las indicaciones os las darán en cuadras, no en manzanas ni calles.
  • Preguntad antes por el método de pago en los establecimientos y comercios, porque según cual sea puede haber un descuento. Por ejemplo, en los hoteles al pagar con tarjeta extranjera se descuenta el 21% del IVA (sin embargo, en efectivo hay que pagarlo). En restaurantes y tiendas suele ser justo lo contrario, el descuento lo hacen al pagar en efectivo, y suele ser en torno al 10%.

Lo ideal es pagar en pesos argentinos. Aunque aceptan dólares o euros, os devolverán en pesos.

  • Los argentinos pagan cómodamente todo o casi todo con la app Mercado Pago a través de QR o alias, pero solo se puede obtener con residencia argentina.
  • En las calles peatonales del microcentro de Buenos Aires (como la mítica calle Florida) veréis un montón de hombres plantados que ofrecen cambio de manera extraoficial, los llaman «arbolitos». Muchos de ellos te acaban llevando a las llamadas «cuevas», las casas de cambio clandestinas. Normalmente para poder entrar necesitáis ir recomendados. Nuestro consejo es que si vais a ir, que sea siempre con alguien de confianza, nunca solos.

Es importante que tengáis en cuenta que hace poco tiempo el gobierno equiparó las diferencias de precio que había entre los métodos de cambio oficiales (dólar) con los «informales» (el llamado dólar blue de la economía sumergida), por eso ya no vale la pena el riesgo de recibir billetes falsos o sufrir estafas. Podéis cambiarlos de manera legal en agencias oficiales o sucursales como el Banco de la Nación Argentina.

  • En los bares y restaurantes se cobra un servicio de mesa o «cubierto», un cargo fijo por persona por el derecho a usar la mesa. Legalmente, en la ciudad de Buenos Aires, si lo cobran están obligados a servir un vaso de agua de cortesía, pan y sal.
  • Es muy recomendable dejar al menos un 10% de propina en los restaurantes.
  • En muchos restaurantes, sobre todo los tradicionales bodegones (aunque ya se ve menos), sirven la bebida en unas típicas jarras con forma de pingüino. Podéis comprar una pequeña como recuerdo en tiendas de decoración o ferreterías.
Pingüinos en un bodegón
  • También en los bodegones aún se ve a los camareros (o mozos) uniformados con pajarita y servilleta en el antebrazo, y con un trato exquisito de la vieja escuela.
  • En Argentina se come mucha pasta y mucha pizza, por la herencia italiana, siempre aderezadas con cantidades ingentes de queso.
  • Uno de los platos nacionales es de inspiración italiana, la “milanesa a la napolitana”. Su origen es 100% argentino (no existe en Italia) y se atribuye a un «accidente» en el restaurante Napoli, donde el cocinero quemó la última milanesa del día. Para disimularlo, el dueño le ordenó cubrirla con salsa de tomate, jamón y queso mozzarella antes de gratinarla, fusionando así la tradicional cotoletta de carne importada por los inmigrantes italianos con los ingredientes clásicos de una pizza, y convirtiéndose en el plato estrella de los bodegones porteños.
  • Las piezas de bollería se llaman «facturas» desde unas protestas de los panaderos en el siglo XIX en las que les pusieron nombres con tinte político y religioso: vigilantes (en alusión a la policía), libritos (para hablar de la educación), bolas de fraile (en relación con la iglesia)…
  • Cuando pidáis un café en las cafeterías y pastelerías, os servirán junto a él un vaso de agua con o sin gas y una factura o bombón de cortesía.
Café y medialunas con agua y bombón de cortesía en La Ideal
  • Tened cuidado con el idioma también en el ámbito culinario: la nata de España es crema en Argentina; nuestra mantequilla es su manteca; y nuestra manteca es su grasa. Así podéis ver las típicas medialunas (que no cruasanes) de manteca=mantequilla y de grasa=manteca.
  • El dulce de leche es otra de las señas de identidad de la gastronomía argentina. Hacen todo tipo de pasteles y productos con él, sobre todo los famosos alfajores.
  • Los argentinos toman mate a todas horas, literalmente, los veréis con el termo bajo el brazo y chupando de la bombilla hasta en el super o incluso conduciendo.

El mate en Argentina

El ritual del mate es algo muy protocolizado en el país. El mate es el recipiente donde se sirve la infusión, tradicionalmente de calabaza; la bombilla es el tubo metálico con filtro por el que se sorbe; la yerba son las hojas secas y trituradas de la planta Ilex paraguariensis (a veces con menta y otras hierbas aromáticas); el termo es el recipiente que mantiene el agua caliente, lo ideal en torno a 80-85ºC sin que llegue a hervir; y el cebador es la persona encargada de preparar la infusión, verterla, refrescarla y controlar la ronda (es el único que puede tocar el termo). Es el que toma el primer mate, el más amargo y luego va repartiendo al resto de los tomadores siguiendo siempre el mismo orden. Nunca mováis la bombilla como si fuera una pajita o una cuchara, es de mala educación porque se estropea la estructura de la infusión. Si no queréis más, decid gracias y el cebador os saltará.

Mate argentino
  • Otro de los rituales que no pueden faltar en las celebraciones argentinas es el asado, donde se cocinan piezas de carne de ternera en una parrilla en la casa de un amigo o familiar. Lo más sorprendente es el punto de la carne, los argentinos la toman muy hecha aunque gracias a la calidad del producto y la elaboración tan lenta sobre las ascuas, está muy rica (a los españoles nos sorprende porque nosotros la tomamos poco hecha). También es curioso que cada uno debe llevar su plato, sus cubiertos e incluso su silla. Hay tiendas especializadas donde se vende el kit completo para asado.
  • Es muy típico que los amigos organicen eventos privados, incluyendo asados, en un galpón: un almacén, cobertizo o nave industrial que pertenece a alguno de ellos y que ha sido rehabilitado para convertirlo en una especie de sala de reuniones y comidas.
  • Los argentinos, desde los más pequeños a los más grandes, llevan el fútbol en la sangre, ese fanatismo es un sello de identidad, una pasión que paraliza el país y les ayuda a olvidarse durante un momento de los problemas cotidianos. Figuras como Maradona o Messi son casi divinidades para ellos, veréis carteles, murales, y todo tipo de arte callejero en homenaje a ellos.
  • Si os fijáis en las paradas de autobús, os daréis cuenta de lo cívicos que son los argentinos a la hora de esperar el bus, siempre hacen colas perfectamente ordenadas.
  • En los vestíbulos de los edificios residenciales de Buenos Aires ya no hay porteros físicos, han sido sustituidos por unas pantallas en las que se ve al portero de manera virtual, encargado de controlar la entrada y salida del edificio de manera remota (suelen controlar varios a la vez).
  • Si queréis ir a bailar tango, tenéis que acudir a las tradicionales milongas, clubes donde la gente baila tango, con un código especial para poder sacar a la pista.
  • Para alojaros, podéis elegir hacerlo en una estancia, las típicas haciendas o ranchos extensos que pertenecen a los gauchos, los vaqueros de la pampa argentina.
  • En líneas generales, las zonas por las que se hace turismo en Buenos Aires, sobre todo de día, son seguras. Sin embargo, hay asentamientos chabolistas muy peligrosos que debéis evitar, las llamadas Villas Miseria, con altos índices de delincuencia organizada y peleas con armas de fuego. El barrio de La Boca es seguro únicamente dentro del perímetro turístico de «Caminito»; hay que evitar caminar por las calles laterales y desviarse de la multitud.
  • Aunque cada vez hay menos problemas con los taxistas, para evitar estafas innecesarias lo mejor es que utilicéis aplicaciones móviles de transporte con tarifas fijas cerradas antes del viaje como Uber, Cabify o DiDi. Para taxis oficiales existe BA Taxi. Si os subís a un taxi en la calle, comprobad que tiene el distintivo visible del gobierno de la ciudad en las puertas (como «Taxi GCBA»: Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires), llevad billetes pequeños y vigilad la ruta con aplicaciones como Google Maps o Moovit.
Uber en el Aeropuerto

Entradas relacionadas

Somos Antonio y Rafa, y cómo a vosotros, nos encanta viajar. Nos hemos decidido a escribirlo aquí para tener ese recuerdo de forma accesible, y para poder facilitar nuestra información a los amigos que nos piden consejo. Esperamos que disfrutéis leyendo el blog como nosotros lo hacemos al escribirlo.

travelisnotjusttourism@gmail.com

post a comment