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Corea del Sur día 8

Aldea Tradicional de Yangdong · Templo Bulguksa · Cheomseongdae · Tumba de Cheonmachong · Silla Dynasty Tombs Information Center · Mercado Jungang

15 de marzo de 2024

Nos despertamos a las 8 y ese día no había desayuno en el hotel por un evento privado y tuvimos que desayunar en la habitación del hotel. Nos tomamos unos batidos de chocolate, dos Choco Pie de los que habíamos comprado en PNB en Jeonju, y los sandwiches de mantequilla fermentada de Hwangnam Sand. Subimos al coche y pusimos rumbo a la Aldea Tradicional de Yangdong, una de las aldeas tradicionales más grandes y mejor conservadas de Corea del Sur, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2010. Está ubicada a unos 16 kilómetros al noreste de Gyeongju y había poco tráfico, a las 9 estábamos ya en el aparcamiento (solo había un coche a parte del nuestro).

Al llegar al centro de visitantes, estuvimos mirando el mapa donde se mostraban distintos circuitos, cada uno señalizado y con paneles informativos en coreano e inglés. Nosotros decidimos hacer el circuito completo (2-3 horas aproximadamente).

Aldea de Yandong

El paseo fue súper agradable, y lo mejor, estuvimos completamente solos recorriendo la aldea. Nos pareció impresionante, más de un centenar de casas de estilo tradicional muy bien conservadas (muchas de ellas con más de 500 años de antigüedad), las casas nobles en las zonas más elevadas con tejados de teja (giwa) y múltiples pabellones rodeadas de grandes jardines y santuarios; las residencias plebeyas en las zonas más bajas, más pequeñas, con tejados de paja (choga) y huertos, además de los templos y senderos naturales que la rodeaban. La visita ofrece una visión de la arquitectura y el estilo de vida de la época de la dinastía Joseon, además de la importancia de la jerarquía social.

Antes de volver al aparcamiento, vimos una casa con el jardín lleno de recipientes de barro de distintos tamaños y decidimos entrar. Una señora estaba preparando su propio miso y como no podía ser de otro modo, le compramos un par de botes pequeños para experimentar con ellos a la vuelta.

Aldea de Yandong
Aldea de Yandong

Tardamos unas dos horas en recorrer toda la aldea y desde allí teníamos casi una hora en coche hasta la siguiente parada del día, el templo budista Bulguksa, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1995.  En este templo sí que había muchos más coches e incluso autobuses, aún así, tampoco era un turismo agobiante. El aparcamiento estaba en la parte baja de la montaña y había que subir caminando unos cuantos tramos de escalera y senderos hasta llegar a la entrada principal. Habíamos leído que antes se cobraba entrada pero desde hacía un año era gratuita (sigue siendo gratuita a fecha de agosto de 2025).

El entorno que lo rodea es precioso, naturaleza pura con bosques y estanques que creaban un entorno muy tranquilo. Vimos las pagodas de piedra Dabotap y Seokgatap, y las famosas escaleras Cheongungyo y Baegungyo que conducen al templo principal y representan la conexión entre el mundo terrenal y el celestial (tenéis toda la información en la entrada qué ver y hacer en Gyeongju)

Jardines en Bulguksa
Escaleras del templo Bulguksa

Nuestra visita coincidió con la famosa la tradición del Encendido de Farolillos de los Deseos (Sowon Deung), y decidimos pedirle a Buda que tuviéramos suerte en nuestro nuevo emprendimiento con Silvestres. Escribimos los deseos en un farolillo de colores y lo colgamos en uno de los patios. Aunque este ritual se hace en muchos templos budistas de Corea (ya habíamos visto estos farolillos en el templo Haeinsa), el Templo Bulguksa nos pareció uno de los lugares más bonitos para vivirlo, todo el recinto estaba lleno de farolillos flotantes de colores.

Farolillos en Bulguksa

Volvimos al hotel a dejar el coche en el aparcamiento y fuimos caminando hacia el centro. Ya eran las 13:30 y buscamos un sitio donde comer por Hwangnidan-gil. Acabamos en Tigerkatsu, un restaurante especializado en platos de tonkatsu (cerdo empanado al estilo japonés). Había que hacer el pedido y pagar nada más entrar en una máquina, nos sentamos junto a la ventana y en pocos minutos teníamos en la mesa dos cervezas y dos platos enormes de tonkatsu, acompañado de arroz, sopa miso, ensalada de col, kimchi y encurtidos. Como detalle final nos ofrecieron un postre dulce. Estaba todo sabrosísimo y solo costó 36800KRW (menos de 23€). Tenéis todas nuestras recomendaciones en la entrada qué comer en Corea del Sur.

Gyeongju Restaurant Tigerkatsu, Gyeongju-si, Hwangnam-dong, 경북 경주시 사정로57번길 14 1층 (Google)

Gyeongju Restaurant Tigerkatsu

Como hacía muy buen día, nos sentamos al solecito a tomarnos un par de cafés en la terraza de la cafetería Olivee. Después de reposar un poco la comida, callejeamos sin rumbo hasta llegar al parque de túmulos de Ingwang-dong, al sur de Daereungwon. Había bastante gente, muchos de ellos con el traje tradicional, paseando por la zona. Nos llamó mucho la atención que para recorrer esta parte de la ciudad hasta el Palacio Donggung había una especie de trenecito turístico de color verde y con forma de grillo.

Llegamos hasta Cheomseongdae, uno de los símbolos más icónicos de Gyeongju y el observatorio más antiguo de Asia. Era una estructura cilíndrica de piedra que a nosotros no nos pareció nada del otro mundo, aunque tiene una gran importancia histórica ya que se utilizaba para observar el cielo y realizar predicciones astronómicas, imprescindibles para la agricultura y la política del reino.

Observatorio Cheomseongdae

Volvimos hacia el Daereungwon Tomb Complex y esta vez sí entramos a una de ellas que han habilitado para su visita, la tumba de Cheonmachong (3000KRW). La estructura de estas construcciones nos pareció espectacular, había vídeos donde se explicaba todo el proceso y se veía como iban creando los muros de rocas hasta dar esa forma típica de colina. Ademas, había una reproducción de cómo se enterraba en el centro de la construcción a cada miembro de la familia real junto con sus armas, joyas y otras piezas que reflejaban su estatus social.

Desde allí fuimos al parque Geumgwanchong, justo encima del anterior, y entramos al Silla Dynasty Tombs Information Center, donde pudimos leer más datos sobre los túmulos funerarios y su construcción, además de ver por dentro una réplica a escala real de una de las tumbas (6000KRW). No está mal, pero al saber que esta era una reproducción no nos impactó tanto como la anterior.

Túmulos de Gyeongju
Tumba de Cheonmachong

Muy cerca de los túmulos, vimos unas cuantas tiendas donde vendían cosas de artesanía y compramos unos cuantos recuerdos para familiares y amigos (nos encantó un abrelatas hecho con trozos de un monopatín). Fuimos caminando por las calles comerciales de la zona más moderna de la ciudad y acabamos en el mercado de Jungang, con un montón de tiendas y puestos de comida callejera. Como ya estaba atardeciendo, el ambiente se estaba animando y los puestos tenían las cocinas a todo gas. En uno de ellos nos comentaron que había un tique especial llamado Big4 con el que nos dieron una bandeja dividida en cuatro partes para poder 4 platos de puestos diferentes por 12000KRW. Escogimos costillas de cerdo a la brasa, fideos salteados con verduras, carne de cerdo en salsa y una masa frita con queso. Nos sentamos en una de las mesas que había en la parte central para compartir y disfrutamos del momento rodeado de locales.

Jungang Market
Big4 en Jungang Market

Dimos un último paseo nocturno entre los túmulos iluminados, vimos la réplica de la Gran Campana del Rey Seongdeok situada en un pequeño pabellón al aire libre junto a los túmulos y desde allí nos dirigimos hacia el hotel. Justo al lado había un supermercado abierto y entramos a comprar unos noodles para cenar. Había una variedad bestial y todo en coreano, claro. Intentamos aclararnos con el traductor de Google pero al final unas chicas jóvenes se apiadaron de nosotros y nos preguntaron, también usando el traductor del móvil, qué estábamos buscando. Les dijimos que queríamos unos fideos que no picaran nada y muy amablemente nos indicaron cuáles no picaban y además eran sus preferidos. La gente de Corea del Sur estaba siendo majísima con nosotros. Nos compramos también un sandwich de pollo y unos yogures de melocotón y cenamos tranquilamente en la habitación del hotel.

Réplica Gran Campana de Silla
Noodles en el GG Tourist Hotel de Gyeongju