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Azores día 7

Ilhéu Furado · Lagoa Rasa y Lagoa Funda · Miradouro Cavreiro Lopes · Reserva Florestal do Morro Alto · Miradouro do Portal

11 de octubre de 2023

Tuvimos que hacer unos bollitos de masa sovada, que compramos el día anterior, con un poco de crema de chocolate para desayunar, ya que el hotel abría el restaurante a las 8 y necesitábamos salir una hora antes, al menos, para llegar al amanecer en el mirador del lhéu Furado.

A las 7:58 estábamos allí puntuales, el trayecto había sido curioso, noche cerrada con niebla y por carreteras de montaña que no conocíamos. Pero habíamos llegado bien, bajamos hasta el aparcamiento del mirador por una zona menos empinada que el día anterior y nos preparamos para ver el amanecer, fotografiarlo y grabar algunos vídeos con el dron.

El sol tardó un poco más en iluminar de lo que esperábamos porque el horizonte estaba algo nublado pero cuando salió, la luz era preciosa y las vistas de los islotes y los valles llenos de vegetación nos alucinaron. Pudimos volar el dron a vuelo muy bajo para no tener problemas por la cercanía con Santa Cruz, que es donde está el aeropuerto, disfrutando mucho del momento, la luz y el hecho de estar completamente solos allí.

Amanecer en Ilhéu Furado

Antes de irnos intentamos llevar el dron hacia el interior del valle para grabar unas tomas de unas cascadas que se veían a lo lejos unos 3 ó 4 kilómetros, apuramos demasiado el aviso de batería baja porque no habíamos contado con el fuerte viento que hacía y el dron aterrizó sin batería a un metro de nosotros de milagro, a punto estuvo de irse acantilado abajo.

Fue el primer susto del dron del viaje, el segundo fue por la tarde y bastante peor, pero mejor que lo expliquemos más abajo.

Dron en las Azores

Al volver estuvimos viendo la Casa do Machado, el museo etnográfico que os explicábamos en el día anterior y volvimos hacia Fajã Grande por el mismo camino que cruza la Reserva Florestal do Morro Alto.

Aprovechamos que pasábamos por esa zona para entrar a ver las calderas Rasa e Funda y las Lagoa Negra y Comprida. Primero fuimos al mirador de Caldeira Rasa e Funda, que está más alto y más alejado y que en días despejados se ve perfectamente el efecto de las dos calderas: una más elevada que la otra, pero nosotros no tuvimos la suerte de verlo completo, había bastante niebla y solo se llegaba a ver Caldeira Funda.

Hicimos un vuelo con el dron pero no sabemos si por la niebla o porque ya empezaba a fallar pero empezó a intentar aterrizar de forma autónoma cada 10 metros y lo recogimos.

Lagoa Funda desde el Miradouro

Nos acercamos al mirador que está entre las dos calderas. Estábamos solos en aquella zona y a pesar de que la visibilidad no era completa, nos gustó mucho el ambiente con la niebla baja y espesa pero que dejaba ver las calderas y la vegetación que la rodeaba.

Salimos por el acceso más al oeste y fuimos al otro lado de la carretera. A poco menos de cinco minutos (3km) está el mirador de Craveiro Lopes, desde donde se tiene un panorámica muy chula de los valles de Fajã Grande, las cascadas del Poço da Ribeira do Ferreiro y el Atlántico. Nos gustó mucho el sitio y decidimos volver a la tarde si hacía buen tiempo para grabar con el dron esas vistas.

Lagoa Funda
Miradouro de Lagoa Funda

El acceso a los otros lagos en la Reserva Florestal do Morro Alto está a unos 2,5 km del mirador y es mucho más corto y accesible. Allí tampoco pudimos ver completas las calderas Negra y Comprida por la niebla y la llovizna que empezaba a caer. Había llegado el momento de hacer una parada en el hotel.

Lagoa Comprida
Lagoa Negra

Llegamos al hotel y descansamos un poco en la habitación, mientras cargábamos baterías y nos cambiábamos de ropa que estaba algo húmeda de las lloviznas. Una chica de recepción nos trajo una cesta con algo de bollería y unos sobres de té ya que no habíamos tomado el desayuno allí, detalle que nos encantó.

Era tarde y dejamos la cesta para la merienda. Nos fuimos al comedor, estábamos completamente solos y nos atendió la misma chica que nos dijo que hablaba algo de español si no queríamos hablar en inglés, era majísima. Tomamos dos sopas de calabaza, dos lasañas de lentejas y un helado de maracuyá con dos cervezas grandes. Todo muy rico y por menos de 30 euros los dos.

Hicimos una pequeña siesta, por primera vez en todo el viaje, y nos fuimos de nuevo al mirador Craveiro Lopes sobre las 17h.

Restaurante de Aldeia da Cuada

Cuando llegamos al mirador había una pareja que se fue enseguida y nos quedamos solos, parecía que venía una nube cargada de agua desde el mar hacía donde estábamos y probamos a ver si nos daba tiempo hacer una pasada con el dron, ya que estaba medio despejado y la luz era chula (uno de los imprescindibles que ver y hacer en Flores).

Encendimos el dron y nada más conectar se elevó él solo unos 20 metros, avanzó otros 80 metros, sin que nosotros presionáramos ningún botón y se desconectó cayendo al vacío y quedando atrapado en alguna parte del acantilado. Nos miramos con cara de póqueres sin saber qué había pasado, nos habíamos quedado sin dron en 2 segundos sin haber hecho nada incorrecto.

Antonio empezó a alucinar e intentar ver dónde había caído pero Rafa reaccionó rápido, en su día habíamos contratado el DJI care refresh que cubre sustituciones por pérdida en vuelo y buscó el formulario para solicitarlo, allí mismo enviamos todo la información que pedían de los registros del vuelo, fotos de la zona, etc.

Ahí caímos en el cuenta de que quizás nos mandaban otro dron pero los vuelos que habíamos hecho del amanecer no los teníamos descargados y se habían perdido en la tarjeta de memoria que llevaba puesto el dron, y eso que habíamos tenido un par de horas después de comer en las que lo hubiésemos podido descargar. Como se dice por aquí «para aprender, perder…» a partir de ese momento, después de cada vuelo descargamos los vídeos en el momento.

DJI Care Refresh

Os recomendamos que lo contratéis si compráis un dron de esta marca, a nosotros nos ha salvado el dron. Sólo pasaron 5 días desde que hicimos al reclamación hasta que nos enviaron el nuevo dron. Hay dos opciones: una, esperar a que analicen el vuelo y si es un fallo técnico te lo envían completamente gratuito; o dos, no esperar o que no haya un fallo del aparato y sea un fallo del operador de vuelo y entonces te cobran unos 200€ por el envío, es decir menos de una cuarta parte de los que nos costó nuevo hacía unos pocos meses.

A nosotros nos lo enviaron completamente gratis ya que el fallo estaba en el propio dron.

Miradouro Craveiro Lopes
Ribeira Grande

Con bastante mal cuerpo, pero sin querer que nos arruinase el viaje decidimos seguir con los planes previstos. Como había mejorado el tiempo intentamos ir a los tres miradores de las calderas que habíamos visitado por la mañana, que estaban mejor pero sin visibilidad completa, y acabamos la tarde viendo un atardecer espectacular en el Miradouro do Portal, el mismo que habíamos visitado la primera tarde, pero esta vez completamente solos y el cielo despejado. Así se nos mejoró un poco el ánimo.

Atardecer desde el Miradouro do Portal

Cenamos de nuevo en el hotel, el único restaurante de los alrededores que nos había dado buena impresión y preferimos no arriesgarnos (os dejamos más recomendaciones en la entrada qué comer en las Azores). Repetimos la sopa de calabaza del mediodía y la tabla de queso y la tosta de la primara noche, con las dos cervezas de medio litro (últimamente en los viajes sólo bebemos cerveza y eso que normalmente no tomamos nada de alcohol en nuestro día a día). Nos saltamos el postre y fuimos directos a la habitación a lamentarnos por no haber descargados los vídeos, con el madrugón que nos habíamos pegado para conseguirlos…

Cena en Aldeia da Cuada