Argentina día 7
Alta Gracia - Festival Peperina
4 de abril de 2026
Nos despertamos un poco más tarde y fuimos a Torino a por tres flat-white para tomar un café en condiciones con el desayuno del hotel. Hoy era el gran día y no podíamos llegar muy tarde para dejar los preparativos en marcha antes de la clase.
Emi y Caro nos recogieron a las 10 y fuimos a Peperina al backstage donde nos asignaron a dos estudiantes de la escuela de cocina Azafrán a quienes les dijimos todo lo que necesitábamos para la clase y ellos se encargarían de tener el producto preparado y procesado a la hora prevista. Los chavales eran majísimos y estaban encantados de hacer allí esas prácticas con la cantidad de chefs famosos que pasaban por el escenario.

A media mañana llegó la familia de Carito y estuvimos recorriendo la zona de puestos, el día estaba lluvioso así que no pudimos hacer mucho más que esperar la hora de la clase mientras veíamos las otras ponencias.
Compramos en el foodtruck de Polo unos sandwiches de jamón y queso con pan de ciabatta que estaban muy ricos y nos los comimos en las mesas corridas del pabellón.
A las 15:00 con el auditorio lleno de gente dimos nuestra charla que podéis ver en en el canal de Youtube del festival.
Duró aproximadamente una hora y al acabar mucha gente hizo cola para hacerse una foto con Carito y con nosotros, nos trajeron regalos, fue una experiencia increíble, nos sentíamos importantes.


Al acabar la clase nos entrevistaron en el podcast del festival y luego hicimos las últimas compras de uno de los mejores dulces de leche que hemos probado, Don Celestino que tenían un puesto en el festival, y nos despedimos de Sonia y Sandra que tenían que irse con Humita a Córdoba.
Pasamos la tarde en el apartamento de Emi y Caro tomando mate y desconectando del festival, ya más tranquilos después de ver que todo había salido bien.

El «negro» Herrera nos había invitado a cenar un asado en su galpón. Hicimos un breve recorrido en coche por el centro de la ciudad rodeando el famoso Tajamar, y llegamos sobre las 20:30. Éramos unas treinta personas, todos chefs que habían participado en el evento y algún músico y humorista. El local era un espectáculo, lo que en España llamaríamos una nave, bastante grande con dos zonas separadas, una decorada con antigüedades pop que ha ido consiguiendo por sus viajes por el mundo, sobretodo Europa y América, con una máquina de pinball, una barra con tiradores antiguos, una colección de sifones enorme, cuadros pop, anuncios antiguos, un surtidos de gasolina de los 60…
Sacaron vino a discreción, cervezas y refrescos, ensaladas de tomate y cebolla (según ellos era la típica para asado), y el festival habitual de carne. Había 3 camareros para servir la comida y la bebida y al final sacaron de postre una tarta de cumpleaños para uno de los chefs. Al terminar la cena, el negro se acercó a charlar con nosotros y estuvo contándonos anécdotas del festival y de la cena aquelarre habían organizado el día anterior en un antiguo convento: nadie se dio cuenta que era jueves santo y la cena eran corderos a la estaca, que estaban repartidos en asadores por el recinto. El cordero a la estaca está abierto y sujeto en cruz pero con la cruceta en la parte de abajo, nos contaba que de repente se dio cuenta que era jueves santo, con gente importante de la Iglesia invitada que le habían prestado el lugar y los corderos que parecían anticristos y se le calló el cielo encima, oírlo contarlo era lo más divertido: «yo ya pensé que me llevaban preso..» repetía, y no podíamos parar de reírnos. Al final nadie se dio cuenta o nadie lo dijo y la velada pasó sin incidencias.
Nos despedimos pronto ya que estábamos algo cansados, agradecimos a todos lo bien que nos habían tratado y les dijimos que esperábamos verlos en España.


