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Corea del Sur días 14 y 15

Namsangol Hanok Village · Seoul Folk Flea Market · Dongdaemun · Ikseon-dong · Tapgol Park · Jongno Tower · Seoullo 7017 · Itaewon · Vuelo de regreso Seúl - París - Valencia

21-22 de marzo de 2024

Nos despertamos a las 7:45, estábamos un poco tristes porque ya era nuestro último día en Corea, al día siguiente salía nuestro vuelo a Valencia. Nos tomamos un desayuno completo en el hotel. Había una niña super graciosa que sólo comía hojas de alga nori deshidratadas de unos paquetitos que había en el bufé, y de los que nos trajimos unos cuantos para casa.

Después de desayunar, bajamos caminando por Chungmu-ro, atravesamos el parque de Cheonggyecheon Stream y llegamos a Namsangol Hanok Village, una reconstrucción de un pueblo tradicional de la Dinastía Joseon situado a los pies del monte Namsan (una de las cosas que ver y hacer en Seúl). Visitamos los hanoks que representaban las viviendas de las figuras más importantes de la época, restaurados al milímetro, con el mobiliario tradicional y rodeados de patios y jardines coreanos con pabellones, estanques y caminos para pasear. Había un grupo de mujeres coreanas mayores que se pusieron a jugar a un juego popular en uno de los grandes patios, una estampa muy chula.

Namsangol Hanok Village y N Seoul Tower
Namsangol Hanok Village

Después de recorrer los senderos que rodeaban la aldea tradicional, nos fuimos a la parada Chungmu-ro de la línea 4 de metro, muy cerca de la puerta principal. Hicimos transbordo a la línea 1 en Dongdaemun y salimos por la salida 9 de la parada Sinseol-dong. El barrio era totalmente diferente al centro de Seúl, más tranquilo. Nada más salir del metro, había una señal metálica en el suelo indicando la dirección al Seoul Folk Flea Market, nuestra siguiente visita. Caminamos unos 150 metros y llegamos a un edificio de dos plantas repletas de tiendas de ropa, artículos de decoración, antigüedades y menaje de cocina, todo casi amontonado en decenas de puestos pegados el uno al otro, en un orden un tanto caótico. Lo recorrimos de arriba a abajo pero no compramos nada (raro en nosotros porque en los artículos de cocina siempre solemos encontrar cosas chulas).

Al salir, nos tomamos un par de cafés con una cookie de chocolate en un local que tenía muy buena pinta, con una decoración medio industrial medio vintage y con un chico muy amable que no sabía inglés pero que se hizo entender (lo veíamos buscando en Papago cómo decirnos las cosas y cómo preguntarnos si nos estaba gustando). Nos costó 6,40€, 10500KRW.

Second Step, 36-8 Nangye-ro 30-gil, Sinseol-dong, Seúl (Google)

Mercado de las pulgas de Seúl

Después del breve descanso, volvimos al metro y nos bajamos en Dongdaemun, la puerta oriental de la antigua ciudad formada por un gran pabellón de madera de dos pisos sobre una base de piedra semicircular (oficialmente se llama Heunginji). Hacia el norte se conserva una buena sección de la muralla, bordeada por un agradable sendero de un par de kilómetros donde se veía a muchos coreanos paseando.

Había un montón de tiendas y mercados alrededor de la puerta y aprovechamos para comprar a buen precio una maleta pequeña para poder meter todos los regalos y compras que habíamos hecho a lo largo del viaje (no cabían en el equipaje que llevábamos).

Dongdaemun

Fuimos caminando hacia el centro cultural Dongdaemun Design Plaza. Lo habíamos visitado los primeros días en Seúl de noche, y ya que estábamos cerca, aprovechamos para verlo de día. El edificio tiene una arquitectura modernista de aspecto futurista, y con el sol iluminando la fachada de aluminio y vidrio, se veía espectacular. Había mucho ambiente por todos lados y en uno de los laterales había una señora coreana un tanto estrambótica, vestida de rosa con una banda y un sombrero que cantaba con un micro canciones religiosas, y tan feliz que se la veía.

Dongdaemun Design Plaza

A las 13:00 llegamos en metro a Insadong, dejamos la maleta que acabábamos de comprar en el hotel y nos metimos en las callejuelas de Ikseon-dong para comer. Los días previos habíamos visto unos cuantos restaurantes que nos apetecía probar. Nos decidimos por uno que tenía un precioso patio central de estilo japonés con fuentes de aguas termales dentro de un hanok tradicional. Estaba a tope, pero les preguntamos si podíamos comer y nos dijeron que sí. El problema vino cuando nos ofrecieron una mesa en la zona de comedor de estilo coreano, donde se tenía que comer sentado en el suelo. Les dijimos que no estábamos acostumbrados a comer así y aunque estaban a tope, nos acomodaron finalmente en una mesa normal.

El restaurante estaba especializado en shabu-shabu de doenjang, un menú completísimo que venía dentro de varias cajitas encajadas, compuesto por una olla caliente con caldo de pasta de soja donde íbamos cocinando fideos tipo noodles junto con finas láminas de carne de ternera y un montón de verduras y setas, además de salsas, encurtidos y unos cuantos dulces coreanos de postre. Nos encantó este plato y más en el sitio donde estábamos. El precio no fue nada caro para la cantidad que había, 60000KRW, unos 36,50€.

Oncheonjip, 31-10 Donhwamun-ro 11na-gil, Ikseon-dong, Seúl (Google)

Oncheonjip
Shabu-shabu en Oncheonjip, Seúl

Después de comer, fuimos a la cafetería Ruska, una de las muchas que hay en este barrio. El sitio estaba decorado con mucho encanto y había muchos piezas artesanales de cerámica en venta. Nos tomamos un capuccino y un café solo y dimos el último paseo por Ikseon-dong. Luego bajamos caminando hacia la avenida de Jogno-ro, recorrimos el parque Tapgol, famoso por ser el lugar donde comenzó el Movimiento de Independencia del 1 de Marzo de 1919 y por albergar una impresionante pagoda de 10 pisos y unos 12 m de altura, tallada en mármol y protegida por una gran urna de cristal.

Justo al lado, visitamos la Jogno Tower, un rascacielos futurista de 33 pisos, que alberga oficinas y restaurantes. Entramos en el Starbucks Reserve del vestíbulo (que nos recordó al de Nueva York, salvando las distancias) y estuvimos indagando si podíamos subir a los pisos superiores porque habíamos leído que las vistas eran impresionantes, pero no encontramos ningún ascensor público, todos eran para los trabajadores del edificio.

Cafe Ruska, 35 Supyo-ro 28-gil, Seúl (Google)

Jongno Tower

Este día estábamos pateando Seúl de arriba a abajo, se notaba que no queríamos perder ni un segundo. Caminamos hasta el City Hall y pasamos por delante de la puerta Sungnyemun hasta llegar a nuestro siguiente destino, el parque peatonal sobreelevado Seoullo 7017. Construido sobre un antiguo paso elevado de vehículos, fue inaugurado en 2017, y su nombre «7017» hace referencia al año en que fue construido el paso elevado (1970) y el año que fue convertido en parque (2017), otro sitio de Seúl que nos hizo recordar Nueva York con su High Line Park, pero con mucho menos encanto que el de la gran manzana.

Entramos a la altura del Namdaemun Market y fuimos caminando entre jardines, obras artísticas, miradores y pequeñas cafeterías, hasta llegar a la altura de la estación de tren. Desde la plataforma, las vistas tanto del edificio como de los trenes pasando por las vías era muy chula y además a esas horas el sol estaba de bajada y la luz era espectacular.

Seoullo 7017
Estación de Seúl desde Seoullo 7017

Teníamos sed y nos metimos en el Starbucks de uno de los edificios que están conectados con el paseo sobreelevado a través de pasarelas. Nos pedimos dos cafés fríos, un frapuccino y otro con batido de fresa, y subimos al piso superior para sentarnos un rato en una mesa junto a los ventanales por los que entraban los rayos de sol. Antes de que se pusiera, decidimos ir a ver el atardecer el puente de Itaewon. Cogimos el metro en la estación y después de hacer un transbordo, llegamos a la parada de Nogsapyeong. Subimos al puente justo a tiempo. El sol se estaba posando sobre el horizonte por detrás del skyline de Seúl.

Dimos un paseo por Itaewon-ro 27ga-gil, la zona de restaurantes y pubs del barrio con fachadas llenas de luces de neón. Los primeros días del viaje habíamos venido, pero al ser de día, el ambiente estaba más deslucido.

Atardecer desde Itaewon Bridge
Itaewon de noche

Como ya se había hecho completamente de noche, volvimos sobre nuestros pasos al puente para hacer fotos nocturnas con los coches iluminados circulando por la carretera con el monte Namsan y la Torre de Seúl de fondo.

No habíamos pensado dónde cenar e íbamos a volver a la zona del hotel, pero al final optamos por ir a una pequeña hamburguesería de estilo americano especialistas en Nashville Hot Chicken (una receta tradicional del sur de EEUU en la que el pollo se sazona, se empana y se fríe hasta quedar crujiente y se sirve sobre pan con pepinillos). Nosotros pedimos dos hamburguesas de pollo rebozado crujiente acompañadas de una ración de patatas fritas y una cerveza Pale Ale Sierra Nevada. Todo nos costó 32600KRW, unos 19,85€.

Rockadoodle Nashville Hot Chicken Itaewon, 9 Noksapyeong-daero 40na-gil, Seúl (Google)

Foto nocturna en Itaewon Bridge
Hamburguesas en Rocka Doodle, Itaewon

Dimos el último paseo por Itaewon, que ya estaba mucho más animado, y volvimos en metro al hotel. Para despedirnos, subimos a la azotea y disfrutamos de las increíbles vistas nocturnas de la ciudad.

Estábamos encantados de hacer elegido este país, nos había enamorado.

Itaewon de noche
Vistas nocturnas desde el Hotel Moxy Insadong

Corea del Sur día 15

22 de marzo – Vuelo de regreso

El último día en Corea fue un día de traslados cargados con las maletas. A las 7:45 ya estábamos en la estación de tren esperando el A´REX (tenéis toda la información en la entrada cómo ir del aeropuerto a Seúl). A las 9:25 llegamos a la terminal del aeropuerto de Incheon, aprovechamos para hacer alguna compra de última hora (un libro de cocina coreana, juguetes para nuestros sobrinos, etc…) y a las 12 despegamos en dirección a París. A las 17:59 de la tarde del día 22 de marzo aterrizábamos en el aeropuerto Charles de Gaulle y después de un par de horas de escala, por fin cogimos el avión que nos llevó a Valencia. A pesar del cansancio después de tantas horas de vuelo, estábamos emocionados con todos los recuerdos y vivencias que nos habíamos traído de Corea del Sur.

Recuerdos de Corea del Sur